Un experimento sociológico inédito: Astana propone que el campeón del pasado conviva con el actual.
La próxima temporada convivirán el pasado, el presente y el futuro del ciclismo en un equipo. Un experimento sociológico inusual. Una locura de resultado incierto. Lance Armstrong, el imbatido, volverá a la elite de este deporte. El día 24, en Nueva York, explicará con detalle las condiciones de su regreso, mientras que Johan Bruyneel, el director que guió cada una de sus siete victorias en el Tour, ya le está haciendo sitio en Astana.
Al mánager belga le gustaron las razones que le esgrimió el norteamericano para su regreso. Por teléfono y a una hora en la que las brujas y los sueños deforman la cruda realidad, le explicó que “quiere utilizar la notIcia de su retorno para iniciar una campaña mundial que tendrá como fin concienciar a la gente en la lucha contra el cáncer”. Explicó que su regreso es ‘gratis’ y “no plantea condiciones económicas. Seguro que habrá equipos que se interesen por él, pero yo no puedo permitir que vaya a otra formación que no sea la mía”. Con Armstrong, ‘chico Nike’ durante lustro y medio, pueden llegar varios patrocinadores norteamericanos por lo que no hay que descartar que la operación comporte unos movimientos económicos multimillonarios.
Armstrong le explicó a Bruyneel que al entrenarse en solitario para una prueba de ‘mountain bike’ se dio cuenta que “lo que en realidad le gusta es esto. Su regreso es un desafío que va más allá del deporte. Al margen del resultado deportivo, este desafío le atrae. Sé que todo el mundo estará pendiente de él para ver el nivel que alcanza. Sólo con que consiga estar delante ya sería algo bonito para nuestro deporte”. Bruyneel ha hablado con Contador y le ha tranquilizado: “Alberto es nuestro líder. Es el mejor corredor actual. Armstrong lo ha sido, pero después de tres años fuera de la competición tendría que demostrar que está al nivel de Contador”. Tiene muy claro que “si Lance no se siente lo suficientemente fuerte para ganar un Tour trabajaría para Alberto. Su motivación está por encima de esto y ha demostrado otras veces que es un gran compañero”. Recuerda que la relación entre ambos es muy especial: “Cuando Alberto estuvo hospitalizado, el libro de Lance contando su experiencia del cáncer le ayudó mucho. Desde entonces le ha admirado y tampoco hay que olvidar que Armstrong recomendó su fichaje. Creo que la relación será de respeto mutuo”.
Contador, tras reconocer que la situación le ha sorprendido, no tiene duda de que “si vuelve lo hará a un nivel muy alto. Aún es pronto para hablar de los galones, pero trataríamos de entendernos. Podemos ser compañeros, pero no me veo de gregario de Lance. Yo lo que digo es que si el próximo año voy al Tour será para luchar por la victoria”. Más claro, imposible.