En nuestro
primer encuentro hablaré del control del ritmo cardíaco durante la actividad,
una de lasherramientas, que nos da
la pauta de qué intensidad tiene el esfuerzo que estamos llevando a cabo,
cualidad, que muchas veces dejamos de lado, ya sea, por desinformación, o porque
no lo creemosimportante.
Esto es
independiente del nivel de entrenamiento, de que objetivo tengamos, o si hacemos
deporte solo por recrearnos, el control de la FCT (Frecuencia Cardíaca de
Trabajo) será un compañero que nos permitirá mantenernos dentro de las zonas de
“intensidad” ya planificadas y,asociado a la salud, un elemento de seguridad en caso de una actividad de
rehabilitación cardíaca.Vigilando
las cifras de la pantalla o utilizando las alarmas que casi todos los modelos
tienen, podemos poner límites seguros a la intensidad del esfuerzo, basándonos
encriteriosmédicos o según lo planificado por
nuestro entrenador.
Hace unos cuantos años,
los medios para analizar la intensidad del esfuerzo físico estabansólo al alcance de una mínima parte de
la población, en los laboratorios, Centros de Cardiología o de Fisiología del
ejercicio.
Entrenadores de
importantes figuras del deporte debían basar la intensidad de los programas de
trabajo en los signos de fatiga que su experiencia permitía captar desde el
borde de la pista y a través de preguntas del tipo “que sensación de esfuerzo
tenés”.
En la actualidad, los
avances tecnológicos permiten que los impulsos eléctricos que producen la
contracción del músculo cardíaco, puedan ser registrados.
La zona del pecho, es
el lugar que más se utiliza para recibir los impulsos del automatismo cardíaco,
transmitidos en forma de ondas electromagnéticas de pequeña potencia y corto
alcance,para ser captados, por
monitores de frecuencia cardíaca o también cardiotacómetros, del tipo SIGMA SPORT de
similares características al de un reloj de pulsera, nos permite de una forma
razonablemente, sencilla, objetiva y fiable de medir la “intensidad del
esfuerzo”.
Entonces, con la suma
de una planificación adecuada y el control de la FCT, podemos favorecer
especialmente determinados efectos. El conocimiento de esto puede ayudarnos a
obtener un mejor resultado y optimizar el tiempo que dediquemos al ejercicio
físico.